Para fans, para txikiteros, para los que lo sienten.
Este vino no es solo para beberlo, es para sentirlo.
Un tinto con carácter, intenso y directo, como quien lo elige.
Porque ser txikitero es una forma de estar en el mundo… y este vino lo dice claro. Ideal para compartir, brindar y celebrar lo que eres.
Sin artificios. Sin rodeos. Con personalidad.













